Tras dos horas inmersa en la dársena del estadio náutico de Pessac (Gironda), Adeline De Luca completa su entrenamiento. Pero, para la joven de 36 años, es imposible salir sola de la piscina. Aquejada de parálisis cerebral tetrapléjica, tuvo que recibir ayuda del entrenador presente ese día, François-Xavier Poirier.
Este último completa, el próximo 11 de abril, su séptima hora de prácticas para convertirse en preparador deportivo discapacitado en el medio acuático. Entrenador en una piscina cerca de Pessac, quería esta calificación adicional como parte del proyecto de Club inclusivo lanzado, en diciembre de 2022, a nivel nacional por el Estado.
Motivado por la perspectiva de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos (JOP) en el verano de 2024, este sistema se ofrece para formar clubes deportivos que deseen acoger audiencias con discapacidad motora y sensorial (mental, psíquica o con trastornos de adaptación).
“Es una herramienta que está a disposición de las comunidades para que vengan y potencien y potencien la oferta, y permitan a las personas con discapacidad acceder a un club cerca de su casa”explica Stéphanie Renaud, referente territorial paralímpico en Nueva Aquitania.
La formación, cuyo coste asciende a 6.000 euros para el colectivo firmante, se estructura, para los entrenadores deportivos, en torno a un componente teórico y práctico, y para los dirigentes de club, la presentación de un acto de acogida. La ambición del gobierno: aumentar de 1.000 a 3.000 clubes de acogida para 2024.
“Acogemos a una persona completa”
En Pessac, la primera ciudad de la región de Nouvelle-Aquitaine en unirse a esta operación de Club inclusivo, la natación ASCPA (Asociación Cultural y Deportiva de Pessac-Alouette) se ha comprometido en el proceso con el fin de “Pensar de antemano cómo acoger a los deportistas con discapacidad en las mejores franjas horarias, mezclar los distintos tipos de nadadores y abrirse a los más pequeños con discapacidad”, explica Stéphane Gremillon, el presidente.
Todo esto se implementará en particular con motivo de la apertura de una nueva piscina, prevista para 2025, que pretende adaptarse mejor a las necesidades de las personas con discapacidad. Inaugurado hace casi treinta y cinco años, el actual estadio náutico ya no responde suficientemente a los problemas de accesibilidad, en particular para sillas de ruedas.
El club de natación de Pessac no es el único que ha participado en este planteamiento: de las cien asociaciones deportivas de la ciudad, diez se han adherido al proyecto. “La idea era ofrecer a todos los actores asociativos un ciclo completo de formación de líderes y formadores”explica Benoît Grange, asistente deportivo de la ciudad.
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