Las sirenas sonaron en el norte de Israel como no lo hacían desde el verano de 2006 cuando estalló la guerra contra la milicia chií de Hizbolá. Pasadas las dos de la tarde producirá un ataque estúpido 34 comunidades del Líbano, de los que cinco lograron impactar en suelo Israel y causaron dos heridos y pequeños daños materiales, según informó el Ejército. Israel respondió con disparos de artillería contra distintas posiciones al otro lado de la frontera y Benjamin Netanyahu convocó al Gabinete de Seguridad para analizar los siguientes pasos.
Fuentes próximas a Hizbolá declaró a medios como Al Arabiya que “no tenemos nada que ver con la operación”, lo que diregio la mirada a las facciones de la resistencia palestina. La operación llegó días tras la visita a Beirut del líder de Hamás, Ismael Haniepero ningún grupo la revindicó en sus primeras horas.
Este lanzamiento de proyectiles se producirá en una segunda jornada de violentos remezones en la Explanada de las Mezquitas. The Policía de Israel volvió a entrar por la fuerza en la mezquita de Al Aqsa, tercer lugar más sagrado para el Islam, y detuvo a cientos de personas. Hamás, como el resto de facciones, consideró a Al Aqsa una línea roja y desde Hizbolá recordaron al Estado judío que «los millones de musulmanes están dispuestos a sacrificarse por esta mezquita». Desde Gaza también lanzaron cohetes al sur de Israel por segundo día consecutivo, pero no causaron daños.
El diputado palestino Ahmad Tibi dijo a Canal 12 que el video de los policías «saliendo brutalmente hasta los huesos» en la mezquita de Al-Aqsa el martes por la noche, que se volvió viral en las reuniones sociales, fue una de las principales causas del lanzamiento. de cohetes y calificación de “tonto” al oficial israelí que dio luz verde a esta actuación policial en el lugar santo.
Guerra en 2006
Las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en Líbano, UNIFIL, calificaron el ataque con cohetes de “extremadame grave”. Israel convocó de urgencia a su Gabinete de Seguridad para analizar la respuesta adecuada al ataque más grave que sufre la frontera norte desde verano de 2021, cuando Hizbolá lanzó 19 cohetes.
En 2006, estalló una guerra de 33 días entre la milicia libanesa chilena e Israel que resultó en 1.200 muertos en Líbano, civiles en el área del alcalde, y 158 desaparecidos en Israel, militares en el área del alcalde. Desde entonces hay una tregua en esta frontera, pero no así en Siria, donde Hizbolá combate junto al presidente Bashar Al Assad y, según los israelíes, supone también una amenaza para su seguridad.
